¿Y Si…?: ANATOMÍA DE ¿UNA CAÍDA?

Introducción

El origen de este artículo viene de una situación incómoda. Surge de ese preciso instante en el que tu suegro y su cabezonería insisten en que te subas a un tejado. ¿El Motivo? Limpiar las placas solares del polvo para así tratar de rascarle unos watios a la Madre Naturaleza.

Creedme si os digo que subirse a una escalera de madera, carcomida y con las patas serradas para así dotarla de un mínimo de equilibrio antigravedad, no es plato de buen gusto. Esa inclinación de 45º, no presagia nada bueno, no.

De nada sirvieron todos mis argumentos disuasorios. Traté de explicarle a mi suegro que las placas no necesitan limpiarse, porque si no, más de uno se lo pensaría una y dos veces antes de convertirse en candidato a los Darwin Awards 2024.

Una vez en las alturas y manguera en mano (de goma, por supuesto) estaba yo oteando el horizonte a mi mente comenzaron a pasarle muchos pensamientos por la mente. Entre ellos, el principal el de una pregunta en concreto. Esa pregunta que como si del gato de Schrödinger se tratase, es una pregunta condicional cerrada, pero al mismo tiempo abierta.

Por norma general, la cuestión en concreto suele aflorar en nuestro subconsciente ante situaciones que encierran cierto peligro lógico para nuestra integridad física. Amigos lectores, les presento la pregunta: ¿Y si…?

Yo, que vengo del mundo de las letras puras y a quien su 0’5 en estadística y probabilidad del examen de Selectividad 1994… (Sí, Selectividad…no EVAU) le costó el convertirse en filólogo inglés y no en traductor como hubiese deseado, me ha llevado a encerrar el título de este artículo dentro de dos preguntas:

– ¿Y si..?

-Anatomía de ¿Una caída?

La primera pregunta, ya os la he presentado, pero la segunda no es casual el que haya parafraseado de alguna manera el título de la película ganadora del Oscar a mejor película extranjera 2024 Anatomía de una caída (Justin Triet, 2023).

En esta película, el espectador ve como su protagonista, la inconmensurable Sandra Hüller, es acusada del presunto homicidio de su marido, quien fallece en su casa tras caer (o ser empujado) desde lo alto de un desván que se encontraba reformando.

A lo largo de todo el metraje, la protagonista es sometida al mayor de los escrutinios. No solo por parte de la policía suiza (país en el que tienen lugar los hechos) sino también por el fiscal del caso. Durante el juicio, el fiscal lo tiene claro, la protagonista, en un momento de despiste por parte de la víctima, aprovechó y le empujó al vacío para poner fin a un matrimonio que llevaba tiempo haciendo aguas.

Sin embargo, al espectador (y casi de manera imperceptible se le dan hasta tres opciones siendo aquí donde subyace el quid de la cuestión:

A-El marido se cayó de manera accidental.

B-Fue empujado al vacío por su mujer.

C-Cometió suicidio.

Tranquilos, no voy a hacer spoiler.

Es por todo esto:

1-Experiencia traumática en lo alto de un tejado.

2-Visionado de una gran película que plantea temas que invitan a la reflexión.

Por lo que llegué a ese momento EUREKA y pensé que en el tema de las caídas accidentales (o no) había bastante chicha como para hacer un trabajo estadístico, por lo que me puse manos a la obra.

EL OBJETIVO

El objetivo principal de este trabajo es el de tratar de responder mediante datos a parte de las siguientes preguntas: ¿Muere mucha gente por caídas? En caso afirmativo ¿Mueren más mujeres que hombres? ¿A qué edad o edades tiene uno más posibilidades de fallecer por esta causa? Mediante el visionado de estos datos ¿Seremos capaces de predecir los escenarios futuros referentes a las caídas?

LOS DATOS TRABAJADOS

En Inglaterra tienen 19 subdivisiones para clasificar los fallecimientos como consecuencia de caídas accidentales. El código alfanumérico empleado para dicha clasificación abarca desde el W00 al W19 respondiendo a la siguiente nomenclatura. Nótese que todos estos códigos van referidos a fallecimientos y no a meros accidentes:

W00 Caída al mismo nivel por hielo y nieve.

W01 Caída en el mismo nivel por resbalar, tropezar y tropezar.

W02 Caída con patines de hielo, esquís, patines de ruedas o monopatines.

W03 Otra caída al mismo nivel por colisión con otra persona o empujón por parte de ésta.

W04 Caída mientras es transportado o sostenido por otras personas.

W05 Caída en silla de ruedas.

W06 Caída en cama.

W07 Caída con silla.

W08 Caída con otros muebles.

W09 Caída en juegos infantiles.

W10 Caída en y desde escaleras y peldaños.

W11 Caída en y desde una escalera.

W12 Caída en y desde un andamio.

W13 Caída desde, fuera o a través de un edificio o estructura.

W14 Caída desde un árbol.

W15 Caída desde acantilado.

W17 Otra caída de un nivel a otro.

W18 Otra caída en el mismo nivel.

W19 Caída no especificada.

Además, tienen unos ítems que, si bien no entran desde su criterio en lo que clasificarían como fallecimiento causado por caída accidental, sí que se podrían considerarse como tal, pues son fallecimientos como consecuencia de una caída por terceros (persona u objeto) y responden a la siguiente clasificación:

W20 Golpe por objeto lanzado, proyectado o que cae

W66 Ahogamiento y sumersión tras caída en bañera

W68 Ahogamiento y sumersión tras caída en piscina

W70 Ahogamiento y sumersión por caída en aguas naturales

W77 Peligro para la respiración por derrumbamiento, caída de tierra y otras sustancias

Y30 Caída, salto o empujón desde un lugar elevado, intención indeterminada

Y31 Caída, tendido o carrera ante o contra objeto en movimiento, intención indeterminada

Al principio de comenzar esta tarea pensé “Y qué buenos que son los británicos que tienen una clasificación tan pormenorizada como la que acabo de exponer”. Si uno echa un vistazo por encima a la siguiente tabla, podrá observar lo siguiente:

El porcentaje de hombres y mujeres fallecidos entre 2013-2022 no es una diferencia abismal. De hecho, sale una media del 50% entre ambos sexos, quedando la cosa en tablas. También se puede observar que el año de máxima mortalidad en ambos sexos fue el año pandémico de 2020.

Si eres inglés y te encuentras en la franja de edad que va de los 65 a los más de 90 años…lo siento amigo mío, pero a no ser que cambie muy mucho la tendencia…entre los años 2013-2022 acapararon el 85% de las defunciones. Sí, has leído bien, el 85%.



Se observa además una tendencia al alza en lo concerniente al número de fallecidos en Inglaterra, con una previsión de más de 500.000 fallecidos para el año 2023 (cifras que en el momento de este escrito aún no han sido hechas públicas por el ONS inglés).

Un lector, mirando estas macro cifras, no parece que haya tenido lugar algún tipo de “cocinado” en las estadísticas inglesas, de hecho, volvamos al tema de las caídas accidentales. Si tenemos en lugar los datos proporcionados por el ONS inglés, podemos observar que los fallecimientos por caída accidental no ocupan más del 1% anual del total de fallecidos entre el periodo 2013-2022. Hasta aquí, nada anormal.

Es a partir de ahora, cuando la cosa se pone algo interesante porque ¿Qué significa que el 1% de los fallecimientos sean como consecuencia de caídas accidentales? Nada ¿Verdad? Pero cuando digo que la cosa se pone interesante es porque cuando observas con detenimiento la codificación antes citada. Esa codificación llena de W para clasificar las caídas por parte de Inglaterra. Hay un apartado que en apariencia no destaca mucho…hasta que miramos los números. Me refiero al apartado con el código W19 Caída no especificada.

Vamos a mirar con detenimiento el total de fallecidos por caídas accidentales en Inglaterra y vamos a ver cuántas de esas caídas accidentales han sido registradas bajo el código W19 entre el periodo 2013-2022:


Vemos como se registró el fallecimiento de al menos  

La verdad es que no se aprecia mucho en la misma. Sin embargo, vamos a echarle un vistazo a la tabla comparativa entre Caídas no especificadas en ambos sexos y el % de diferencia entre ambos.

El índice de caídas sin especificar, es ligeramente mayor entre las mujeres que en los hombres, con un 4% de diferencia con respecto a ellos. Si bien la media a lo largo de este periodo es muy similar en ambos sexos, más preocupante es que la tendencia para el 2023 será casi idéntica la del 2022, alcanzando las más de 3000 víctimas, casi mil fallecidos más por encima de la media.

Más preocupante es cuando se hace una comparativa entre las caídas sin especificar y las caídas accidentales. Observar la gráfica y sacar vuestras propias conclusiones.

En la misma gráfica podemos apreciar como un promedio del 77% del total de fallecidos por caídas accidentales, se corresponde a caídas sin clasificar o no específicas. Este 77% queda repartido de la siguiente manera: 37% para los Hombres y un 40 para las mujeres *hablaremos más tarde de ello.

La previsión para este 2023 es la de un aumento hasta el 84% del total de personas fallecidas por este tipo de caída accidental no específica. Quedando repartido de manera equitativa entre ambos sexos.

Ahora, vamos a analizar las mismas caídas, clasificadas por sexo.


A simple vista, parece que no hay mucha diferencia entre el número de fallecidos del sexo femenino y los varones. Sin embargo, en la última década, la diferencia entre ambos sexos ha sido de un 4%. Un 4% es una cifra muy para tener en cuenta, según os mostraré posteriormente, pese a que la tendencia futura es que ambos sexos acaben al 50% en este tipo de fallecimientos.

No me quiero repetir mucho, pero como podéis ver, ese 1% de fallecidos por caídas accidentales con respecto al total anual de decesos, es muy, pero que muy engañoso. Una vez más vuelvo a realizar la pregunta: ¿Por qué? Muy sencillo, porque ahora, vamos a comparar a las personas fallecidas por caídas accidentales con las fallecidas por caídas sin especificar y, además, vamos a añadir a nuestro recuento, una nueva variable…lúgubre…pero que aportará más luz que oscuridad a estos números. Se trata del número total de suicidios contabilizados como tal en Inglaterra.

Puestos a cocinar, cocinemos todos ¿No? Primeramente, echemos un vistazo al total de fallecidos por suicido y comparemos el porcentaje entre hombres y mujeres. Las cifras son bastante llamativas entre sí.


El porcentaje de hombres suicidas, triplica al de las mujeres. Subrayemos lo que he dicho antes…El porcentaje de hombres suicidas, triplica al de las mujeres, pero ¿Y si aglutinamos en una misma tabla los suicidios y las caídas sin especificar de ambos sexos? ¿Qué datos obtendremos de ello? Echemos un vistazo.


Pues lo que, al principio de este texto, era un mero 1%…la cifra se duplicaría hasta el 2% con un incremento del 100%. Puede parecer un dato nimio o sin importancia, pero duplicar una cifra de fallecidos, sea cual sea la causa, debería de ser motivo de preocupación.

La tendencia en todas estas cifras oscuras y de poco gusto, es siempre al alza. Si bien es cierto que se presenta una desviación estándar baja.

Antes os he comentado que si un inglés se encuentra en la franja de edad entre los 65 y los más de 90 años que tenía un 85% de probabilidades de fallecer…pero no hemos mirad dentro de la clasificación de caídas cuáles son las caídas que más matan a estas personas, porque son los que se encuentra en la parte alta de la tabla (chiste fácil).

Según los datos, tienes más de un 70% de probabilidades de fallecer por una caída sin especificar que, por caerte por las escaleras, desde un acantilado o desde una escalera de madera carcomida.

 Y ya para acabar, os dejo una observación personal sobre un artículo que se publicó el pasado 4 de marzo en el diario británico THE GUARDIAN y que venía firmado por su corresponsal en el Norte de Inglaterra, Robyn Vinter. El citado artículo tenía un titular que se me quedó marcado a fuego e invitaba a la reflexión (adjunto enlace al mismo).

Up to 130 women a year in fatal “falls” may have been pushed by their abusers

En dicho titular, en su versión impresa, podemos leer: “Alrededor 130 mujeres al año fallecidas en “caídas” mortales pudieron haber sido empujadas por sus maltratadores sumando las víctimas del Reino Unido y Gales”.


Mientras que en su versión web el titular en el mismo día de se puede leer el siguiente título:

«Homicidios ocultos»: la campaña pide que se revisen los casos de mujeres que cayeron de altura. El grupo FALLEN WOMEN GROUP (grupo por las mujeres caídas) quiere que la policía haga del maltrato doméstico una línea de investigación clave en las investigaciones de asesinatos.

 Esto no quiere decir que lo que narra en el mismo no sea preocupante. En el citado artículo, la criminóloga Jane Monckton Smith calcula que cada año en Inglaterra y Gales mueren unas 130 víctimas, principalmente mujeres, cuyas muertes no se investigan ni se procesan como homicidios.

La publicación del artículo no fue casual pues coincide a su vez en el tiempo con la emisión de la miniserie documental compuesta por tres episodios; The Push: Murder on the Cliff (El Empujón: Muerte en el Acantilado) por parte del canal Channel 4 británico y la que os recomiendo su visionado.

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https://www.theguardian.com/tv-and-radio/2024/mar/04/the-push-on-the-cliff-review-fawziyah-javed-an-extraordinary-film-of-unbearable-horrors

En el citado documental se narra la historia de Fawziyah Javed, una abogada de Leeds quien fue empujada desde el acantilado Arthur’s Seat en Edimburgo (Escocia) por parte de su esposo Kashif Anwar, esposo de la víctima

Actualmente cumple cadena perpetua por el asesinato de Javeed, quien se encontraba embarazada de 17 semanas, en 2021. La joven Javed sobrevivió a la caída y tuvo las fuerzas suficientes para informar a quienes acudieron a socorrerla que había sido empujada por al vacío por su marido.

CONCLUSIÓN

A modo de conclusión se podría decir que las instituciones cuando recaban información de tipo estadístico lo hacen siempre con un fin cuyos datos pueden servir para muchas cosas. La primera y principal sería la optimización económica. Tal y como es en este caso en lo que refiere a caídas mortales (ya sean accidentales, voluntarias…o no)es cierto que podrían tratarse de datos referentes no solo al tipo de vida que estamos dando a nuestros mayores, puesto que son los que más fallecen a causa de caídas, sino también se le puede y debe de dar visión a la salud mental, puesto que como hemos podido comprobar, los suicidios esconde un 100% de fallecidos que en su día se les conocía por su nombre y apellidos, no como ahora en este trabajo, en forma de cifra y porcentaje.